jueves, 16 de mayo de 2013

La redención de Fernando Torres

En el fútbol, además del estado físico, de las habilidades técnicas, del buen golpeo, remate de cabeza, colocación bajo palos, seguridad defensiva, control del balón y remate a puerta; existen una serie de factores  que tienen que ver con el estado anímico, y que repercuten en el jugador a la hora de mostrar un nivel menor o mayor de su capacidad total de rendimiento. Hay jugadores muy fuertes mentalmente, capaces de
soportar cualquier crítica, de ser inmunes a la presión o de superar una lesión que podía haber destrozado su carrera. Sin embargo, conviene recordar que el futbolista es un ser humano que, a pesar de cobrar una cantidad considerable de dinero -lo suficiente, según muchos, como para no quejarse de nada- sigue siendo un ser humano, y como cualquier trabajador, puede verse afectado por problemas dentro o fuera de su círculo. Y estoy seguro de que la mayoría de jugadores de fútbol han tenido que soportar en algún momento de su carrera una carga emocional de este tipo.

No creo que Fernando Torres sea de coraza frágil ni mucho menos. Se echó al Atlético de Madrid a la espalda con apenas diecisiete años y demostró una madurez propia de un veterano cuando dejó como capitán el club de sus amores en busca de títulos en Liverpool, donde se convirtió en un héroe. Por el camino, no le tembló el pulso en toda una final de Eurocopa de naciones, cuando batió a Lehmann y con ello 44 años de sequía de títulos en la selección española. Aquel Fernando Torres fue considerado uno de los mejores delanteros del momento (balón de bronce en 2008) en Europa, y aun así todavía tenía detractores desde España, sobre todo a raíz de sus números con la selección -las comparaciones con David Villa eran terribles-. Pero eso a Torres no le inquietaba. Estaba en la cresta de la ola. Y se veía capaz de todo.

El punto que separa una carrera meteórica de la consagración como jugador histórico del fútbol español se remonta al 8 de abril de 2010, cuando Fernando sufre ante el Benfica una lesión de menisco que marcará sus dos años siguientes. Llegó renqueante al Mundial, pero Del Bosque confió en él y lo alineó como titular en cuatro de los cinco primeros partidos. En semifinales, no tuvo más remedio que sentarlo en el banquillo. El rendimiento de Fernando fue nulo. Torpe, intrascendente, incapaz de aportar nada al conjunto. No se arrepintió de forzar para estar en una competición en la que iba a tener una de las pocas oportunidades de su vida, la de conquistar la Copa del Mundo. "¿Que si vale la pena? Ya lo creo", señaló Torres al conseguir un título inolvidable con la Roja.

Sin embargo, no salió bien parado al volver de Sudáfrica. Y su decisión de fichar por el Chelsea viendo la incapacidad de conseguir títulos con el Liverpool fue una losa que le pesó y le pesó durante mucho tiempo. De repente, a Torres se le juntó todo: problemas físicos constantes, la presión de haber costado 50 millones de libras, las burlas de los aficionados ingleses -los medios le nombraron esa temporada uno de los peores fichajes de la Premier League- el pésimo apoyo de la afición española, la escasa confianza que le mostraba su nuevo entrenador, Villas Boas... ¿Qué jugador puede soportar tanto en tan poco tiempo? Pasó de ser el jugador más querido por los "reds" al más detestable por los "blues". Del jugador que llevó a la selección a su primer título de una época dorada, a ser prácticamente el único jugador discutido de todo el combinado español. Si verle marcar cada fin de semana era lo habitual, los goles de Torres comprendidos entre 2010 y 2012 eran celebrados como "hechos históricos".

Era evidente que, tras la recuperación de la lesión, habían quedado secuelas, Pero no eran físicas, sino mentales. El "Niño" perdió la confianza en sí mismo. Deambulaba por el área como pollo sin cabeza, apenas aprovechaba su velocidad para irse de un defensor, ni siquiera era capaz de controlar bien una pelota. Estaba claro que no era un problema de bajón técnico, sino anímico. Nadie baja tanto el nivel de la noche a la mañana. Torres no era el mismo, porque su mente no era la misma. Lo más importante para su recuperación deportiva tenía que ver con la confianza. Necesitaba apoyo, cariño, y sentirse válido. Y tuvo la suerte de cruzarse en el camino con tres entrenadores que entregaron toda su fe al madrileño.




El primero fue Roberto Di Matteo. Con la destitución de Villas-Boas, Torres reinició el sistema y trató de empezar de cero, aunque tuvo la mala suerte de encontrarse al mismo tiempo con el mejor Drogba de la temporada, el que acaparó todo el protagonismo en una Champions donde se coronaron los "blues". Fernando participó poco, pero un gol al Barça en semifinales cerró el pase a la final frente al Bayern, una final en la que obtuvo escasos minutos para lucirse. Sin embargo, la temporada terminaba mejor que la anterior: con el mejor título a nivel de clubes bajo el brazo, la recuperación de confianza en el equipo londinense, que le declaró intransferible y no fichó a ningún "9" en el mercado a pesar de la marcha de Drogba; y la vuelta a la selección española tras unos meses en los que Del Bosque decidió no convocarle.

Y llegamos así al técnico salmantino, uno de los entrenadores que más confió en su potencial en los peores momentos. Con toda España en contra, Del Bosque convocó a Torres para la Eurocopa de Ucrania y Polonia, aunque iba a partir como suplente, ya que España comenzó a jugar con falso nueve. Pero eso no preocupó a Fernando, que se proclamó máximo goleador del torneo con su doblete a Irlanda y su gol y asistencia en la segunda parte de la final ante Italia. Daba la sensación de que Torres estaba volviendo. En pequeñas dosis, pero volviendo.

Sin embargo, la temporada 12/13 no comenzó como esperaba. El Chelsea se alejó muy pronto de los primeros puestos y fue eliminada a las primeras de cambio en Champions. Incluso cayeron derrotados en la final del Mundial de Clubes, en un partido en el que Torres falló una ocasión clarísima que podía haber dado la victoria a su equipo. Al mes siguiente, el club contrataba a uno de los máximos anotadores de la Premier hasta ese momento: Demba Ba. Torres volvía a un segundo plano y su salida estaba más pronto que tarde. Para muchos, Falcao ya era el nuevo delantero del Chelsea, incluso Lukaku -cedido al West Brom- poseía mejores cifras anotadoras que el "Niño" y se le veía como relevo para la temporada siguiente. La mejor noticia que podía esperar Fernando Torres se hizo posible con la llegada de Rafa Benítez al banquillo londinense.

Con Benítez no sería titular ni mucho menos, al menos "por la cara", pero esa inestabilidad que llevaba dos años en su interior dejó de molestarle para siempre. Los mejores momentos de la carrera del madrileño fueron con Rafa de entrenador en el Liverpool, y su plena confianza en él le animó a seguir luchando. Contó además con el inmenso apoyo de toda la plantilla, en especial de los españoles: a Oriol Romeu y Mata se habían unido Azpilicueta y el propio técnico. Tocaba comenzar otra vez de cero. Y sería la última vez.

He visto muchos partidos de Torres en estos últimos tres años, y hacía tiempo que no le veía con tanta confianza. Fue el pasado 4 de abril frente al Rubin Kazan en cuartos de la Europa League. Fernando ya no deambulaba por el área, ni fallaba en los controles, ni le daba miedo entrar en el trapo. En aquel partido hasta daban ganas de que agarrara la pelota. Corría de un lado para otro como una exhalación, se desmarcaba con facilidad, aparecía por todo el terreno de juego, lanzaba contraataques con peligro, remataba todo lo que llegaba y no tenía miedo en encarar y realizar destellos, como un impresionante centro de rabona desde la derecha que acabó en ocasión de gol. Ah, y marcó dos tantos. Pero eso fue lo menos relevante. Torres había vuelto, y esta vez en dosis muy grandes, enormes.

La confirmación de su regreso queda demostrada al ser uno de los artífices de la consecución de la Europa League por el Chelsea. En la competición que no podía jugar Demba Ba, aprovechó su minutos con seis goles en los últimos seis partidos. El último de todos, en la final. Agarró un balón, se deshizo de un defensa en carrera, sorteó al portero y cruzo al palo contrario. ¿Les suena? Ya lo creo, hizo lo mismo hace cinco años en otra final europea. Entonces era el rey del mundo. Ahora, por lo menos, aspira a volver a serlo.

@david_lrl


martes, 7 de mayo de 2013

José Mourinho: Reflexión

¿Sabéis todas las polémicas en las que se ha envuelto Mourinho a lo largo de estos tres años en el Real Madrid? Muchísimas. Demasiadas. Tanto, que tuvo que dejar hasta de acudir a rueda de prensa y ocupar su puesto Aitor Karanka. Se llegó a enfrentar con los periodistas, y eso en España, se traduce en forma de venganza. Igual que Mourinho tiene la osadía de darle palos a todo lo que se mueve, la prensa española no duda en criticar una y otra vez al entrenador del Real Madrid. Por todo lo que haga. Por todo lo que diga. Por todo lo que piense.

Está claro que a Mourinho se le puede criticar una y mil veces porque ha dado motivos para ello: le metió el dedo en el ojo a un técnico del Barça, menospreció al Málaga, a Pellegrini, a Pedro León, celebró un gol en la cara de los aficionados del Villarreal, ha llorado mil veces por los árbitros, ha criticado a la afición madridista, a entrenadores pasados, a la UEFA, a los calendarios y horarios de la Liga... el periodismo deportivo español le ha atizado siempre que ha podido, y me parece perfectamente normal siempre y cuando se reconozcan también sus éxitos deportivos con el club blanco, que muchos quieren descalificar: llegó a un Madrid que llevaba casi veinte años sin ganar la Copa del Rey, la última vez eliminado por un 4-1 global frente al Alcorcón en primera ronda; a un Madrid hundido en Champions, eliminado en octavos de final por sexto año consecutivo; y quedando segundo otra vez en Liga, después de un sextete del FC Barcelona en 2009 y otros dos títulos más en 2010.

Tres años después: el Real Madrid ha evitado que el mejor Barça de la historia se coma la tostada en todas y cada una de las competiciones, obteniendo una Liga con récord de puntos y goles y una Copa del Rey y una Supercopa ganándole, precisamente, a los azulgranas. Ya nadie recuerda -y esto ha pasado esta temporada- que el Madrid eliminó al Barça de la Copa del Rey venciendo en el Camp Nou de forma aplastante (1-3) y que no ha perdido en ninguno de los últimos cinco enfrentamientos entre ambos -3 victorias y 2 empates-. En Champions, el Madrid ha dejado de hacer el ridículo cayendo en octavos a alcanzar por tres veces consecutivas las semifinales, que perdió frente a FC Barcelona, Bayern y Borussia de Dortmund, las tres veces rozando la clasificación para la final. Y en Copa: se conquistó en 2011 y se jugará la final de 2013 frente al Atlético de Madrid este mismo mes.

Para muchos, esto no es suficiente porque a un equipo como el Real Madrid se le debe exigir mucho más. Pero yo no creo que ese sea el problema que el periodismo y la afición tienen con José Mourinho. Conozco a mucha gente que le vitoreaba en su primer año -calcado a este- y le quería poner una estatua en el segundo. Su ruptura definitiva vino a través de una serie de sucesos que han venido ocurriendo a lo largo de esta temporada:

- Su desacreditación al entrenador del Castilla, Alberto Toril, reclamándole una mayor ayuda para el primer equipo.

- La polémica con el periodista Antón Meana (MARCA) al que le dijo "En el mundo del fútbol yo y mi gente somos top y en el mundo del periodismo tú eres una mierda".

- Los malos resultados deportivos, sobre todo a principio de temporada: tres pinchazos en los cuatro primeros partidos le hicieron partir con desventaja en la Liga, que se sepultó con la derrota ante Betis y Málaga y el empate contra el Espanyol en el Bernabéu y contra Osasuna en Pamplona. La Liga ya estaba perdida a principios de año.

- Y sobre todo, y más importante: Ya con cierto enfado acumulado tras los últimos acontecimientos, la afición madridista y gran parte del sector de la prensa no pudo aceptar que se desprestigiara a símbolos del madridismo y de la selección española como Del Bosque o Iker Casillas. El primero, porque ganó un Balón de Oro con un sistema de votación amañado -que fue lo único que dijo, que el sistema estaba amañado- y el segundo porque fue suplente dos o tres partidos antes de su lesión de tres meses y porque ha sido suplente desde que ha vuelto de dicha lesión, en parte porque el trabajo de Diego López bajo palos está siendo absolutamente espectacular, y en parte porque, como ha dicho hoy Mourinho en rueda de prensa:, le gusta más Diego López, y "mientras yo sea entrenador del Real Madrid, mi portero será Diego López".




Que hay un conflicto en el vestuario a raíz de la suplencia de Casillas es muy probable. Lo ha dejado entrever Pepe con sus declaraciones al terminar el encuentro frente al Valladolid y lo dejó entrever Sergio Ramos hace unos meses en Cadena Cope. Lo malo es que el capitán y portero madridista no se pronuncia al respecto -quizás porque ve cercano el adiós del entrenador portugués o porque no quiere aumentar la presión de cara al trascendental partido de Copa frente al Atlético-, y aunque algunas hipótesis se acercan mucho a lo que puede ser la "verdad", de momento se seguirán quedando en lo que son, hipótesis.

Pero lo cierto es que, tras desglosar los tres años de Mourinho al frente del Madrid, se pueden sacar las siguientes conclusiones:

1. José Mourinho ha cumplido como entrenador del Real Madrid de manera sobrada. Ha entrado en la historia como el técnico que ganó una Liga con más de 100 puntos y más de 120 goles y como el único que fue capaz de frenar la supremacía del mejor Barça de la historia en España. Ah, y ha conseguido 3 títulos y devolver al club blanco el respeto y el orgullo que su historia merece.

2. José Mourinho, paralelamente a todos esos éxitos, ha sumado múltiples polémicas que han alimentado titulares de prensa y afeado la imagen del Real Madrid en muchas ocasiones. En este enlace de "Fútbol Primera" podéis encontrar hasta 50 de ellas. Sin embargo, cuando el Madrid triunfaba la temporada pasada levantando la Liga frente al máximo rival, casi nadie se quejaba de esas polémicas. "Lo importante es el rendimiento deportivo". Ahora ya no lo es.

3. Si Mourinho ha provocado un conflicto dentro del vestuario, independientemente de cual sea la causa, debe abandonar sí o sí el Real Madrid a final de temporada. Un equipo que no está a gusto con su entrenador nunca puede ser un equipo.

4. Mourinho ha sentado a Casillas porque Diego López está deslumbrante. Eso no se puede dudar, hemos visto paradas de Diego tan milagrosas como las que firmaba el "Santo", y que han resultado decisivas en los partidos más importantes de la temporada. Los que piden la cabeza de Mou por sentar a Casillas deben saber, en primer lugar, que el entrenador elige a quien le plazca -y eso a muchos se les olvida- y en segundo lugar, que ahora mismo no se puede quitar de ahí a Diego López. ¿Habéis visto sus últimas actuaciones? Es que después de todo lo que ha hecho, en el único club en el que puede ser discutido es en el Real Madrid, porque tiene al mejor del mundo como compañero. Pero por muy discutido que esté, mientras no falle, será injusto sacarlo de la titularidad. Y si todo ese odio acumulado hacia Mourinho viene a raíz de eso, siento decir que ese odio está poco justificado.

5. Queramos o no, Mourinho se irá del Real Madrid por la puerta grande. Insultado, odiado por todos y acribillado a miles de críticas, pero con la cabeza bien alta después de haber devuelto al Madrid al lugar que le correspondía. Una situación deportiva que no sentía el Madrid desde hacía diez años, cuando a Florentino Pérez se le ocurrió la absurda idea de destituir a Vicente Del Bosque.


@david_lrl



jueves, 2 de mayo de 2013

Caer de pie... o de rodillas

De antemano: ya sé que el resultado que traía de la ida era más difícil para el Barça que para el Real Madrid, incluso hay que comentar que el rival casi con total seguridad es más duro que el Borussia Dortmund, pero resulta interesante comparar la predisposición de blancos y azulgranas en su intento por conseguir una remontada histórica ante los alemanes.

El Real Madrid salió a un Bernabéu abarrotado, lleno a rebosar, con 80.000 almas gritando una y otra vez "Sí se puede". Los primeros 15 minutos de los blancos fueron impresionantes. La gran intensidad fue clave para llevar al Dortmund, por primera vez en cuatro partidos contra los de Klopp, al terreno que quería el Madrid. Si en esos minutos el conjunto madridista hubiera marcado un solo gol, probablemente la
eliminatoria se abría decantado un poco más hacia el equipo de José Mourinho. Sin embargo, la puntería de Cristiano, Higuaín y Özil no estuvo por la labor. Y para cuando entró Benzema y devolvió la sensación inicial de poder remontar con un gol y una asistencia, ya era demasiado tarde. El Dortmund tuvo sus ocasiones, pero las más claras se estrellaron en el larguero y en un sensacional Diego López, que realizó una de las mejores paradas de la temporada. En el minuto 88, con el Madrid lanzado, la afición coreando y el Dortmund contra las cuerdas, el centrocampista borusser Bender aprovechó un derribo para caer desplomado en el suelo aquejado de molestias y paró el partido durante dos minutos apróximadamente. Los jugadores se enfriaron, no la afición, que se había vuelto loca tras seis minutos mágicos. Finalmente, la remontada no se completó y el Real Madrid cayó eliminado por tercera vez consecutiva en unas semifinales de Champions. Eso sí, lo hizo con la cabeza alta, orgullosos de haberlo intentado y haber estado tan cerca. Por fin se consiguió derrotar a este equipo plagado de jóvenes estrellas, que en la ida mancharon el escudo blanco. En la vuelta, los madridistas limpiaron lo mancillado. Y pueden estar verdaderamente satisfechos. Cayeron de pie.


El FC Barcelona, en cambio, no se le veía ni por asomo con la sensación de poder remontar el aplastante 4-0 encajado en la ida. Con problemas en defensa, con Busquets fuera de la convocatoria y Messi recayendo de su lesión, lo único que daba sensación de partido Champions era el mosaico que apareció entre las gradas del Camp Nou. En el césped, el Barça fue una caricatura. Nunca dio la sensación de que podía marcar siquiera dos goles. La dificultad de encontrar espacios hizo que el Barça probara a chutar desde fuera, aunque con lanzamientos demasiado centrados y dóciles para Neuer. El Bayern, en cambio, llegaba con mucho peligro a la meta de Valdés. Parecía que eran los bávaros los que tenían que remontar. Al descanso, el marcador era de 0-0 porque Piqué completó una gran actuación defensiva, tapando muchos de los agujeros que sus compañeros dejaban a su paso. Pero con quien tendrá pesadillas para siempre será con Arjen Robben, que se deshizo de él en varias ocasiones, aunque no estuvo en la jugada del 0-1, donde hizo un recorte a Adriano y chutó al palo contrario con un zurdazo colosal. Minutos después llegarían dos jugadas espectaculares de Ribery por la izquierda que acabaron en goles de Pique en p.p y Muller, que ya lleva ocho goles en UCL esta temporada. Tito no se la jugó con Messi: metió al campo a Alexis, Montoya y Thiago Alcántara. Se comprobó que Xavi no está bien físicamente, que Villa no está en forma, hasta Iniesta pasó desapercibido. Jugadores como Song y Bartra, que no han jugado demasiado esta temporada, acusaron su falta de minutos. Pero en definitiva, lo más preocupante fue la incapacidad de demostrar al menos que el Barça quería ganar el partido. Porque los azulgranas no tuvieron ni intensidad, ni presión arriba, ni buena combinación entre sus atacantes, ni desborde, ni dinamismo. El Barça al que nos tienen acostumbrados se diluyó como un terrón de azúcar en café. Por eso, la imagen del conjunto de Tito Vilanova se arrastró por los suelos, con un 0-7 global que no se había dado en toda su historia. Fue como cerrar el grifo muy de pronto. El Barça no tuvo más remedio que sucumbir y caer, como no, de rodillas.


@david_lrl





martes, 30 de abril de 2013

El orgullo del Real Madrid

Yo no he visto ninguna de esas remontadas históricas a las que apelan los madridistas estos días. Jamás vi brincar a Juanito saliendo del césped, vibrando por haber redondeado una noche de ensueño. El miedo escénico, lo llamaban. El Santiago Bernabéu era una caldera en la que más de 100.000 espectadores rugían al mismo tiempo que su equipo aplastaba al rival. La grandeza del Madrid se construyó en aquellas gestas, en partidos donde el rival suplicaba piedad. Pero no la había.

Yo nunca vi al Real Madrid remontando en una gran noche Europea. Me cuentan los que sí las vieron, que eso no era de este mundo. Que todo eso se ha perdido. Que aquel Real Madrid era mágico, deslumbrante. Los jugadores sacaban del centro del campo y lo primero que hacían era chutar al arco desde 50 metros. Era una señal: no vamos a dejar de chutar en todo el partido. No va a haber tregua. Nos vamos a dejar la piel igual que se la están dejando en la grada. Porque la camiseta del Real Madrid se hizo blanca no para que estuviera limpia y brillante, sino para que el rival la viera cubierta de sudor, barro y sangre.

Aquel Real Madrid tiene poco ver con el actual, y la afición de ahora no anima ni la mitad de la que lo hacía antaño. Pero en un rincón del Santiago Bernabéu todavía quedan restos de la gloria de tiempos pasados. El Madrid se debe encomendar a esos restos para hacer de esta noche una historia que contar a nuestros descendientes.

Lo dicho, yo no he visto grandes remontadas del Real Madrid en eliminatorias europeas, ni siquiera en Copa  del Rey. Lo más cerca que estuve sucedió en 2006, cuando el Zaragoza goleó de forma inesperada a los blancos por un aplastante e inapelable 6-1. Fue la primera vez que escuche aquello del "Espíritu de Juanito". Casillas invocó a la leyenda madridista durante toda la semana para remontar la eliminatoria. Y apunto estuvo de lograrse. A los 10 minutos, el Real Madrid ya ganaba 3-0 y al comienzo de la segunda parte, Ronaldo metía el cuarto. Sin embargo, el marcador no se volvió a mover, y no fue por falta de ocasiones. El Madrid destrozó al Zaragoza con una casta, una intensidad y una esperanza que pareció mover miles de montañas. Aunque no se consumara la remontada, ese partido quedó para la posteridad, pues se volvió a demostrar que el Madrid de las grandes noches todavía sigue vivo. Sólo hay que despertarlo.

Por eso, siete años después de aquello, hay que creer en lograr la remontada ante el Borussia Dortmund, uno de los mejores equipos de Europa, por juego, por resultados, por la idea que tienen de materializar su fútbol. Por llegar al penúltimo partido de Champions permaneciendo invicto, acabando con el campeón de España y el de Inglaterra. Por haber despojado de su honor a un equipo que soñaba con la Décima y se topó con una exhibición fuera de lo normal. Hoy, 30 de abril de 2013, es día de recuperarlo. No por Juanito, ni por la afición, ni siquiera por conseguir la ansiada Copa de Europa. Es por el orgullo, ese orgullo que lleva años escondido y que hoy debe salir de donde quiera que esté. Hoy el Real Madrid debe demostrar porqué es el Real Madrid. Y debemos creer en que sí lo hará.

Hasta el final, vamos Real.




jueves, 25 de abril de 2013

Dortmund: el triunfo del buen fútbol

El Borussia de Dortmund lleva sin ganar una Copa de Europa dieciséis años, y llevaba sin alcanzar una semifinal desde hacía quince. Su nombre quedó olvidado para todos los aficionados del fútbol, que vieron a este equipo hundido entre las deudas un pequeño islote que naufragaba en Alemania buscando su identidad. Esa identidad la encontró Jurgen Klopp.

El entrenador alemán llegó a un club que pasaba por uno de los peores momentos de su historia, deportivamente hablando. Atrás habían quedado los problemas económicos con un programa de saneamiento que salvó al club de la quiebra, pero en 2008 el equipo de Renania acabó la temporada en una decepcionante 13º posición. La directiva apostó por un entrenador joven que no tenía un currículum nada atractivo, sobre todo después de descender con el Mainz a Segunda y de no conseguir ascenderlo la temporada siguiente. Sin duda, el ojo de esa directiva resultó más beneficioso que todo lo que alguien podía esperar. En sus dos años de contrato, Klopp comenzó a formar un equipo a su semejanza y practicando un fútbol cada vez más atractivo. Acabó en 6º y 5º posición en esas dos temporadas y el club le renovó sabiendo que su crecimiento estaba siendo exponencial. Al año siguiente, el Dortmund ganó la Bundesliga nueve años después; al siguiente, revalidó el título y aplastó al Bayern en la final de Copa alemana; y a la siguiente, volvió a la élite europea a lo grande: partiendo del bombo cuatro, se hizo con el liderato del grupo de la muerte (Real Madrid, Manchester City y Ajax), sepultó las esperanzas de equipos atractivos como Shaktar Donetsk y Málaga y dio un golpe sobre la mesa ayer, en toda una semifinal, ganando por 4-1 al equipo de José Mourinho, el Real Madrid, precisamente el último equipo que le había apeado de unas semifinales de Champions.

Más allá de esos resultados estratosféricos, Klopp ha conseguido lo que quería, un equipo a su semejanza que además de ganarle al rival, lo hace con un juego vistoso. Son capaces de adueñarse de la posesión y llegar con peligro a meta una y otra vez, son temibles a la contra por la velocidad -tanto mental como física- de sus jugadores; incluso por alto son uno de los mejores equipos de Europa. La media de edad de su equipo está en 24,6, lo que demuestra que además de ser altamente competitivo, derrocha juventud por los cuatro costados. Ni el anuncio del traspaso de Gotze -una de sus mayores estrellas- hace unos días ha causado un bajón en la plantilla borusser. Ni siquiera los rumores que hablan del más que probable traspaso de Lewandowski al Bayern Munich la próxima temporada. También suenan Hummels para el Barça y Gundogan para el Madrid... La pregunta es: ¿Se va a convertir el Dortmund en un mercadillo este próximo verano? Resultaría muy triste que un equipo de este nivel y con tantos años de éxitos por delante, se vaya a desplomar por la marcha de sus estrellas. Resulta curioso que abandonen el barco en una de las mejores épocas de la historia del Dortmund.


Pero antes de irse, se han propuesto llevárselo todo por delante. El Real Madrid de Mourinho se presentaba en el Iduna Park con la obsesión de la Décima por bandera, con la sensación de que la mejoría con respecto  al principio de temporada era evidente y con la lección aprendida tras no conseguir la victoria en ninguno de los dos encuentros que enfrentó a los de Klopp en fase de grupos. Sin embargo, el Madrid fue aplastado, desbordado completamente por un equipo que asumió ser mejor que su rival y lo demostró a base de un juego directo, agresivo, sin retracción. Y consiguiendo además que los blancos no tuvieran apenas ocasiones. Un error de Hummels en la primera parte provocó el único gol del Madrid en el partido, obra de Cristiano. Esa fue la única laguna del Borussia en la noche de ayer. Un despiste que enmendó en la segunda parte con un baño apoteósico liderado por Robert Lewandowski, que marcó los cuatro goles de su equipo. En la primera mitad ya había firmado el primero con un remate de ariete puro tras un centro desde la izquierda. Nada más comenzar el segundo tiempo, le bastaron seis minutos para hacer dos goles, el primero tras un buen pase de Gotze dentro del área, donde toda la defensa se quedó petrificada pensando que era fuera de juego; y el segundo tras controlar el balón en un barullo dentro del área, pisarlo para buscar hueco y empalar  un derechazo a la escuadra. En el minuto 68, Alonso completó su mala actuación provocando un penalti sobre Reus que materializó de nuevo el delantero polaco. Una auténtica exhibición la de Lewandowski, que recordarán los madridistas muchísimo tiempo.

Al ariete del Dortmund le dio igual que su sitio estuviera ya en el Bayern el próximo año. Demostró que su compromiso es total firmando la actuación más impresionante que se ha visto en una semifinal en muchísimo tiempo. También hay que reseñar el buen partido de Gotze, que dio las asistencias de los dos primeros goles. El Madrid pecó de una gran debilidad en defensa, en especial Pepe, que falló clamorosamente en tres de los cuatro goles. Cuando Ramos sale del centro de la zaga, el equipo lo nota para mal, tanto por la seguridad defensiva que transmite como a la hora de sacar el balón jugado. Además, Ramos nunca fue un peligro en ataque por su banda. Las bajas de Essien y Arbeloa en esa zona resultaron claves.

Tampoco supo el Madrid encontrar huecos en ataque. En la primera parte, sólo Coentrao desatascaba en cierto modo el partido con constantes arrancadas por banda izquierda, que acababan en faltas botadas por Alonso o Cristiano. En una de ellas, el propio Ronaldo estuvo a punto de marcar pero atento estuvo Weidenfeller. Esa falta y el gol de CR7 fueron las únicas aproximaciones que valieron la pena de este Real Madrid en todo el partido. En la segunda parte fue barrido del mapa, incluso parecían pedir la hora , pues el Dortmund seguía atacando a pesar del 4-1 del marcador. Diego López fue sin duda el mejor de los blancos, salvando tres goles cantados con paradas sobrenaturales. Es triste decir que el portero fue el único que resultó solvente en un equipo sin actitud, sin ideas, desmoralizado por el arrollamiento de un conjunto más joven, más fuerte y, hay que decirlo, bastante más superior en todos los sentidos. Después de tres enfrentamientos esta temporada, ni que decir tiene que el Borussia es mejor equipo que este Real Madrid.

¿Puede el conjunto blanco remontar la eliminatoria en el Bernabéu? Es probable. Se necesitan una serie de factores para ello: que el Bernabéu sea una caldera, que el Madrid afronte el partido con intensidad desde el minuto 1, que la actitud sea la de un grande que no consiente recibir más bofetadas. Y sobre todo, conseguir neutralizar a un equipo que, en mi opinión, puede jugar igual de bien en Dortmund que en Madrid. Es cuestión de un estilo, que su entrenador ha sabido desarrollar a base de una confianza ilimitada del club que le paga. En eso consiste en fútbol. Un fútbol que ahora mismo no tiene el Real Madrid.


@david_lrl


miércoles, 24 de abril de 2013

Un rodillo bárbaro

Lo avisamos. Este Bayern estaba muy bien. Ya llegaba a este cruce como el equipo más en forma de Europa y sale del primer envite con la sensación de ser el próximo mejor equipo del mundo. Esta temporada, los bávaros llevan marcados 134 goles, cifra astronómica que llevaba a pensar que el equipo entrenado por Heynckes era un auténtico rodillo alemán. Sin embargo, dudábamos de si ante el Barça, el mejor equipo del planeta en los últimos cuatro años, iba a seguir siendo ese rodillo. Y desde luego que lo fue. El Barça recibió la mayor goleada de su historia en Champions (igualó la del Milan en Atenas) y encajó cuatro goles por primera vez desde 2008 (en aquel mítico "pasillazo" ante el Real Madrid).

¿Cómo pudo el Barça acabar vapuleado de tal manera? El conjunto azulgrana llevaba desde hacía varios meses la sensación de ser un equipo mucho más frágil que años pasados. Ya sufrió contra el Milan, también contra el PSG, y ahora finalmente ante un equipo que está exactamente a su nivel, incluso ha demostrado estar por encima. Síntomas de flaqueza, de debilidad. El Barça ya no presiona de aquella manera al rival en campo contrario, ya no lucha cada balón como si fuera el último. Lo que más caracterizaba al equipo de Guardiola era la gran ambición que poseían sus jugadores, por muchos títulos que consiguieran. Este año no parecen tenerla con Tito Vilanova.

Las bajas en defensa también han sido cruciales. Contar sólo con un central de garantías -Piqué- para toda la temporada demuestran la mala planificación del club en ese sentido. Bartra era un principiante que se encontró con la mayor pesadilla de su corta carrera futbolística; Mascherano, reconvertido a central, está lesionado, y Puyol ya no da para mucho más. Las opciones eran el joven canterano, Song, Busquets, Adriano... jugadores que no desempeñan esa posición. Es por ello que la prioridad para la temporada próxima es fichar a un central de nivel contrastado -suena mucho Hummels-.

El Bayern avisó desde el primer minuto, sobre todo de la mano de un Robben que recordaba a sus mejores tiempos. Cuando el holandés no está lesionado, se trata de uno de los mejores futbolistas del planeta. Una pena que sus piernas sean de cristal, de lo contrario estaríamos hablando de un jugador que optaría todas las temporadas al Balón de Oro. Él se encargó de penetrar por la banda de Alba -desquiciado- una y otra vez, fozando córners que siempre resultaron peligrosos. Y es que el Bayern ganó todo balón por alto. Y así llegó el primer gol de Muller y el de Mario Gómez. Lo más curioso es que aunque el Barça ganara en posesión -ligeramente-, ello fue totalmente intrascendente. No tiraron a puerta hasta bien entrada la segunda mitad, un disparo que apenas puso en problemas a Neuer. En cambio, el Bayern daba síntomas de peligrosidad cada vez que agarraba un balón Ribery, o como hemos dicho antes, Robben. Precisamente el crack ex del Real Madrid firmó un golazo tras deshacerse de un defensa y, mientras Muller bloqueaba a Jordi Alba, rematar a la red el tercero. Coronó su gran actuación.

El cuarto lo hizo Muller -el que siempre aparece en los momentos decisivos- casi al final del encuentro. ¿Messi? No apareció. Fue un alma en pena fruto de una lesión de la que todavía no estaba recuperado. El argentino había recibido el alta médica sólo tres horas antes del partido. Cualquier entrenador lo hubiera alineado para, al menos, meter miedo. Pero el Bayern no tenía miedo. Ni siquiera respeto. Se dedicó a ser el  rodillo alemán que viene siendo toda la temporada.

PD: No hablaré del árbitro. Perjudicó tanto al Bayern como al Barça y demuestra que es una vergüenza que sigan habiendo profesionales de este tipo en competiciones de este nivel. El ojo de halcón debe introducirse en las mayores organizaciones cuanto antes. La Premier League es la única con sentido común.


@david_lrl



martes, 23 de abril de 2013

Mis claves de la jornada 32

El gran estado de forma del Valencia: Hablamos mucho de la impresionante racha de la Real Sociedad de Montanier -sobre todo porque se trata de un equipo con menos presupuesto y que ha ido muy de más a menos. Pero no hay que olvidar el proceso que ha tenido que efectuar Ernesto Valverde en el Valencia para convertirlo en clara opción a entrar en la Liga de Campeones al año que viene. Y parecía imposible a principios de temporada. Pellegrino fue despedido en la jornada 14 tras ser derrotado, precisamente, contra la Real Sociedad en Mestalla con un contundente resultado (2-5). Entonces el conjunto ché marchaba duodécimo a 7 puntos de zona Champions, pero más que los resultados y la clasificación, lo importante era la sensación de mediocridad que se había creado en un equipo desorientado sin Unai Emery. Acertó la junta directiva en fichar a un gran conocedor de la liga española, un entrenador que da resultados en todos los equipos en los que está. Un técnico que sabe a qué juega y que exprime al máximo a sus futbolistas. Parecía imposible recuperar a Dani Parejo, y se está convirtiendo en pieza clave conforme llegamos al tramod ecisivo de la temporada. Ha sabido adaptar a los jugadores en beneficio de sus cualidades y el esquema, como es el caso de un lateral con recorrido como Mathieu, reconvertido a central de garantías; está logrando el mejor rendimiento de Jonas (10 de los 11 goles que lleva el brasileño los ha marcado con Ernesto, 7 en los 8 últimos partidos) y está haciendo entrar en el once a Sergio Canales con mucho criterio. Quizás el más sacrificado de la plantilla está siendo Feghouli, uno de los futbolistas más habilidosos del Valencia CF pero que ha perdido la titularidad para el vasco en detrimento de otros jugadores de más confianza. Lo que sí está claro es que Valverde encontró la tecla antes del nuevo año -cuatro victorias consecutivas- y salvo la mancha de la sufrida goleada ante el Madrid y la derrota en San Mamés, el Valencia  ha permanecido invicto en el resto de encuentros disputados (14 de 16),  resultados que le han llevado a la quinta plaza y a sólo 2 puntos del cuarto clasificado, precisamente una Real Sociedad que recibirá a los ché en la próxima jornada en un partido absolutamente decisivo. Ya hay ganas.

Brunazo Gama: Resulta que el portugués es un jugador muy desequilibrante, capaz de desatascar un partido con un recorte y un derechazo imparable para cualquier portero. Lamentablemente, el Deportivo de la Coruña no ha sabido aprovecharlo esta temporada... hasta ahora. Lleva tres goles en jornadas consecutivas, y los tres son de una belleza y factura notables. Si el Depor mantiene la categoría y Gama aumenta su regularidad, tendremos en el futuro a uno de los mejores jugadores de la Liga BBVA. Aquí va la lista con sus 5 golazos de esta temporada.

Marcó de nuevo Llorente: El delantero campeón de Europa y del mundo está volviendo a contar para Bielsa. Si jugó contra el Sevilla y el Real Madrid por lesión y sanción de Aduriz respectivamente, frente al Deportivo el técnico argentino le alineó a pesar de que tenía disponible a su artillero titular (13 goles) y el riojano no le defraudó: remate de cabeza a centro de Iraola y típico gol que enchufa Fernando con el Athletic. Es su segundo tanto esta temporada, y a todos se nos antoja que podían haber sido muchos más si Bielsa hubiera querido ponerle antes. Pero prefirió castigar a un jugador que ya había tomado la decisión de marcharse a la Juventus de Turín. Mala suerte.

El Celta aprieta el descenso: Perdieron los gallegos un partido decisivo la pasada jornada en Mallorca con un gol de Gio en el descuento, pero esta vez la suerte ha estado de cara en una auténtica final contra el Zaragoza. En el 92, Orellana da un pase desde la izquierda y el balón lo remata a la red Mario Bermejo para   poner al Celta penúltimo, con los mismos puntos que los maños y a sólo dos de la salvación. Y la semana que viene volverá Iago Aspas tras cumplir su sanción de cuatro partidos. La lucha por el descenso está más abierta que nunca y los de Abel Resino tienen mucho que decir todavía. Por cierto, la semana que viene tenemos un Zaragoza - Mallorca más que decisivo. Uno de los pocos enfrentamientos directos que veremos de aquí al final -el otro es el Granada - Osasuna de la jornada 36- y que promete mucha tensión.

@david_lrl


miércoles, 17 de abril de 2013

Ona Carbonell: "Trabajamos igual o más duro que antes"


Entrevista. Se trata de uno de los deportes más galardonados en España en los últimos años, ese deporte que aúna elasticidad, esfuerzo y competitividad con altas dosis de arte. Pocos países pueden presumir de haber ganado 19 medallas en los últimos tres mundiales de natación sincronizada, y cuatro medallas en las dos últimas ediciones de Juegos Olímpicos. Este verano se celebra el Mundial precisamente en Barcelona, y en él estará una hija pródiga que además de ser la capitana del equipo, es una de las deportistas más laureadas de nuestro país con tan sólo 22 años. Charlamos en pleno entrenamiento con la ganadora de una veintena de metales, la catalana Ona Carbonell.





P. ¿Cómo afrontas la labor de capitana del equipo hacia los mundiales de 2013?

R: Con muchísimas ganas, eso que no falte. Estamos trabajando muy bien. Un mundial en casa no pasa muchas veces, hay que aprovecharlo. Ahora estoy entrenando los saltos individuales, donde compito por primera vez y también los dúos con las compañeras. El equipo esta trabajando muy duro ya que faltan tres meses para la competición.

P: Como hemos dicho, te estrenas en el solo precisamente en el Mundial, una gran responsabilidad y sobre todo muy especial para barceloneses y españoles en general por esa música y coreografía (Tema “Barcelona”, compuesta para los JJOO de 1992 en la ciudad condal)

R: Sí, mi entrenadora del solo y del dúo me la propuso en mayo y me pareció una idea muy buena, a Gemma [Mengual], que me está ayudando con el solo, también le pareció bien. Desde que empezamos a probar todo salieron muchas cosas, es una música que siento mucho, y más pensando en el escenario que vamos a competir, en el Palau Sant Jordi de Barcelona, de Monserrat Caballé… la verdad es que muy bien.

P: ¿Requiere mayor responsabilidad el hecho de que se realice el Mundial en Barcelona?

R: La verdad que sí es una responsabilidad, estamos en casa y siempre es un plus.
Para mí son importantes todas las veces que estoy en la piscina, siempre hay que dar el cien por cien. En esta ocasión serán 14 veces, por lo que me estoy preparando muy bien tanto física como mentalmente para poder aguantar. La ilusión y la compenetración que tenemos todas las chicas hace que todo sea más fácil.

P: ¿Cuál es tu coreografía favorita para la futura competición?

Bueno, el solo libre me hace muchísima ilusión y el solo técnico también es especial. El salto técnico en grupo también es precioso, o sea que en general, me gustan todas. Va a ser muy emotivo e intentaremos hacerlo perfecto en el Palau Sant Jordi, dónde es un gusto poder competir.

P: ¿Cómo fue la experiencia en los JJOO de 2012 en Londres?

R: La verdad es que fue todo muy especial porque llevábamos todo el año luchando por conseguir la medalla, y una plata en los Juegos Olímpicos es algo increíble. Fue un momento inolvidable y una gran satisfacción conseguir esa plata tan luchada por el equipo. Si se trabaja, se consigue. En definitiva, fue una experiencia fantástica.

P: Cambiando de tema, ¿qué puedes decir de la polémica de Ana Tarrés al frente de la selección?

R: Yo creo que eso ya está olvidado. Nosotras teníamos claro que toda esa historia  había que dejarla atrás y seguir trabajando en la piscina. Hace mucho que nuestra prioridad para el futuro son los mundiales de 2013 y solo hay que mirar hacia delante.

P: ¿Cómo se trabaja con un nuevo equipo técnico al mando de la selección?

 Estamos trabajando igual o más duro que con el equipo anterior. Hemos adquirido lo mejor de cada equipo, la misma intensidad del grupo de antes y la ilusión del grupo actual. Los entrenadores son distintos y cada uno tiene su forma de trabajar pero seguimos teniendo la misma disciplina que siempre. Ha sido un inicio difícil porque cualquier cambio cuesta pero el equipo va muy bien encaminado.

P: ¿Cómo es un día normal en la vida de una nadadora sincronizada profesional?

R: Nos levantamos muy temprano para desayunar. A las 8:00 horas ya estamos en la piscina para comenzar la preparación física antes de cada entreno. De 9:00 a 14:00 horas estamos en el agua. Comemos, y reanudamos el entrenamiento hasta las 20:00 horas. Después cenamos y a dormir. Los fines de semana sí tengo tiempo para estudiar diseño de moda; sin embargo, tenemos muy poca vida social y familiar.


      Puedes escuchar el audio de la entrevista pinchando en este enlace (a partir del minuto 18:55):      http://radio.umh.es/files/2013/04/120413-Programa-CORRETE-LA-BANDA1.mp3



martes, 16 de abril de 2013

Las claves de la jornada 31

- El estado de forma de la Real Sociedad: Están haciendo una temporada impresionante, a todos los jugadores se les ve frescos y con confianza, parecen capaces de ganar en cualquier campo y frente a cualquier rival. Philippe Montanier, criticado por su propia afición durante toda la temporada anterior, es el ejemplo de que hay que confiar en un proyecto y en una idea futbolística. Llegó tras ascender desde categorías regionales hasta la Ligue 1 al Bolougne, y de completar temporadas históricas dirigiendo al Valenciannes. En su primera temporada, la Real tenía mimbres para hacer algo grande, pero hacía falta acomplar los fichajes y habituarse a un esquema diferente de juego. Esta temporada es la de la confirmación, y es que la Real cuenta con grandes activos en su plantilla: un buen portero (Bravo), jóvenes canteranos con proyección (Iñigo Martínez, Illarramendi, Rubén Pardo), jugadores desequilibrantes (Griezmann, Chori Castro, Xabi Prieto), y goleadores (Aguirretxe, Vela). Además, el mexicano es uno de esos jugadores que cambian la dinámica de un partido. Pocos equipos pueden presumir de tener un jugador capaz de desatascar encuentros de esa manera -aparte de Madrid y Barça, claro-. Con la victoria al Rayo por 0-2, el conjunto txuri-urdin enlaza 13 partidos sin perder, y de las últimas 21 jornadas sólo perdió en el Bernabéu (4-3). Cifras para estar en la próxima edición de la Champions League. Tiene buena pinta.

- La mejor temporada de Ivan Rakitic: El año que está haciendo el mediocentro croata es absolutamente espectacular. Confirmado como uno de los mejores asistentes de la Liga por su excelente golpeo en los lanzamientos de falta y su visión para encontrar huecos, el ex del Schalke también está brillando por su frecuente llegada al área rival. Tanto es así que Rakitic ya encadena ocho goles, dos de ellos firmados en el Benito Villamarín esta misma jornada, ambos definiendo como un auténtico "killer". Ya ha igualado su mejor temporada anotadora (la 09/10) y estamos ante la mejor versión del, posiblemente, jugador más influyente en el buen juego sevillista. Imprescindible para Unai Emery.

- La resurrección deportivista: Quién iba a pensar a estas alturas que el Deportivo de la Coruña iba a estar fuera de los puestos de descenso. El equipo estaba condenado a Segunda hace a penas un mes -a 8 puntos de la salvación-, pero las cuatro victorias consecutivas ante rivales directos (Celta, Mallorca, Zaragoza y Levante) han catapultado a los de Fernando Vázquez hacia la salida del túnel. Además, los partidos se están sacando a base de goles, muchos goles: son 13 en esos cuatro enfrentamientos. Mérito de Riki, Pizzi, Gama y compañía. Y por supuesto, mérito de Vázquez. Ahora nadie da al Deportivo como candidato a descender. Su dinámica es su mejor argumento.

- La ausencia de Iago Aspas merma al Celta: Cuando el mejor jugador del Celta fue expulsado en Riazor hace cuatro jornadas, Vigo se quedó sin su mayor esperanza para permanecer en Primera División. Desde entonces, tres derrotas y un empate -eso sí, ante el Barça- que demuestran la clara dependencia hacia un jugador que precisamente hará las maletas a final de temporada con rumbo casi seguro al Valencia. Más allá de los resultados, el Celta está sin confianza. El juego que predicaba Paco Herrera no tiene comparación con el de Abel Resino, y los jugadores no consiguen adaptarse al nuevo esquema. Y la falta de  ánimo es considerable. Aspas conseguía contagiar a su equipo a base de su espléndido dinamismo. Pero los vigueses tendrán que seguir esperando su reaparición una jornada más. Lamentablemente, se perderá un decisivo Celta - Zaragoza.




lunes, 15 de abril de 2013

Victoria Padial: "Con buenas ayudas, podríamos estar entre las mejores de la Copa del Mundo"


Entrevista. Hace unos años el canal deportivo en Europa por excelencia, "Eurosport", apostó por las emisiones de un deporte totalmente desconocido en España. El biatlón, una combinación de esquí de fondo y tiro con carabina, comenzó a crecer en popularidad y muchos eran los aficionados, que por lo menos en la televisión, seguían las pruebas de la Copa del Mundo. El único fallo era que no habían españoles... hasta ahora. Hace unos años apareció una joven granadina que está ganándose los corazones de los aficionados al deporte por sus actuaciones y, por su lucha por conseguir su sueño a pesar de las insuficientes ayudas de la Federación Española de Deportes de Invierno. Hablamos con la pionera del biatlón en España, Victoria Padial.





P. Ya en casa después de muchos meses, a disfrutar del descanso, de la tierra y del calorcito, que con tu deporte, con tanta nieve, seguro que querías volver…

R: Pues sí, se echaba de menos. La tierra siempre tira y Granada es una ciudad muy bonita. Después una temporada que ha sido la más larga de mi historia deportiva, ya se echaba de menos, sí…

P: Una temporada muy larga como dices, muchos viajes… pero grandes resultados. Primera temporada completa en la Copa del Mundo con la llegada de los primeros puntos. ¿Feliz por la temporada?

R: Si, si, muy contenta, porque ha sido como dices la primera temporada en Copa del Mundo,  y entrar en los puntos no estaba en el objetivo previsto, porque los medios y los apoyos que hemos tenido no han sido suficientes como para tenerlo en cuenta. Sí que teníamos pensado entrar dos veces en la persecución (entran las 60 mejores) y lo hemos conseguido hasta cuatro veces… así que lo de coger puntos ha sido un puntazo.

P: Antes de entrar a hondar en tu participación, quiero que expliques a esa cantidad de gente (cada vez son menos) que aún no sabe que es el Biatlón.

R: El biatlón es un deporte que tiene su origen en los países nórdicos porque lo usaban como medio de supervivencia. Iban desplazándose de un lugar a otro con los esquís de fondo y llevaban el rifle a la espalda para ir cazando y comer. Entonces de ahí se ha ido profesionalizando hasta llegar a ser lo que es hoy, un deporte espectáculo que mueve unas masas impresionantes en países como Alemania. Por ejemplo, en los estadios se llenan hasta las 50.000 personas en grada. Es un verdadero espectáculo porque la influencia que tiene el tiro en la prueba lo hace muy emocionante, porque combina esa resistencia del esquiador con la precisión del tiro; y por cada fallo sabes que tienes una penalización, entonces… hasta el final de la prueba nunca hay nada decidido. Y es muy muy emocionante.

P: Mucha gente lo ve como un deporte en el que hay que disparar, esquiar y nada más. Pero el biatlón es mucho más que eso… es una competición contra ti mismo. Porque si esquías por encima de tus posibilidades, luego no das una con la carabina. Y tampoco te puedes dormir en el esquí porque no deja de ser una carrera. Hay que tener mucha preparación mental ¿Verdad?

R: Sí, hay que saber dosificar bien, encontrar cada uno su punto… es un deporte que requiere mucha madurez y mucho control psicológico. En ese sentido, lo hace más emocionante todavía.

P: Ya son algunos años los que el biathlón entra en España. Nombres como Ráphael Poiree, Oleinar Bjornadalen (grandes duelos de los más grandes). Mujeres como Andrea Henkel en categoría femenina. Pero nada de España en élite hasta que llegas tú. Victoria, llanera solitaria de nuestro país… Ya podemos hablar de ti como la mejor española de la historia y la pionera en España.

R: Yo me siento muy orgullosa, pero tampoco le doy más importancia de la que tiene… es una pasión que he tenido de siempre, como tú dices que lo veías por la tele, yo desde pequeñita también lo veía; siempre había hecho esquí de fondo pero el tema del tiro me fascinaba. El haber podido tener la posibilidad de practicarlo y empezar a participar en una Copa del Mundo para mí ha sido un sueño. Estar ahora en media tabla y tener reconocimiento de grandes países, como Rusia, Alemania, Francia… imagínate.

P: Hay que decir que Victoria es de las mejores en el tiro, al terminar las pruebas. De las cinco mejores casi siempre.

R: Sí, este año ha salido bastante bien el trabajo que hemos estado realizando durante estos cuatro últimos años, porque es un trabajo lento, hay que tener mucha paciencia,  el tiro es muy progresivo... yo empecé a tirar muy tarde también (con 11 o 12 años ya empiezan  a hacer tiro de aire comprimido y van adaptándose antes),  empecé además directamente con la carabina, sin haber hecho nunca nada de tiro, y fue un gran reto. Pero mira, nada es imposible y ahí estamos, en las cinco primeras de tiro en estadística de acierto.




P: Pues pese a ello, y llega la parte mala de la cuestión, Victoria no cuenta con ningún apoyo por parte de la RFEDI. Se subvenciona ella misma el 100% de sus viajes por todo el Mundo para competir, llevando el nombre de nuestro país pese a todo. Para que luego algunos hablen de la “Marca España”… Victoria, ¿cómo está la situación ahora mismo?

R: Pues ahora mismo la situación está un poco en “stand by”, como lleva estos dos últimos años, pero yo no cierro la posibilidad de que puedan valorar desde la Federación mi trabajo y tanto esfuerzo que llevo realizando en estos dos años junto a mi entrenador; y espero que lo valoren y empiecen a ayudar un poquito más, sobre todo de cara a este año que es olímpico. Y yo pido a cada uno que asuma su responsabilidad como yo estoy haciendo con la mía. Me gustaría lucir con más orgullo a nuestro país, que es un gran país.

P: ¿Pero no llegan noticias nuevas de si va a llegar el dinero? Porque llevas dos años sin recibir las subvenciones de la Federación Internacional por participar…

R: Pues la última noticia que llegó del director técnico de la federación española, Nacho Oruezábal, fue que esta misma semana, la tercera de abril, me iban a ingresar estas ayudas que me debían, las que ingresa la Federación Internacional por cada participación. Todavía estamos a lunes, espero que se hagan efectivas. Pero bueno, han sido ya muchos emails de ese tipo, de promesas, así que la confianza que tengo es bajita…

P: Y todo esto, pone más difícil las cosas. Ningún apoyo al biatlón, que hace que a ti te cueste que sigas sin ser clasificada para la Copa del Mundo 2013-14 porque va por coeficiente de equipos. Sería otro año más sin conseguirlo… Y hay que hacerlo para estar los JJOO Sochi’14.

R: Pues sí, deberían apostar, ver el trabajo que hemos realizado, que ha sido con nada; y estamos haciendo un papel muy digno. Con un apoyo suficiente podríamos estar muchísimo mejor y creo que sería bueno para todos.

P: Victoria va a base de sus patrocinadores, pero todos nosotros también podemos participar ayudando comprando unos calendarios (valen 16€ cada uno), por ello invitamos a todo el mundo a visitar su página web porque  ese dinero va para que Victoria puede participar, competir, viajar… porque son muchísimos viajes (cada semana a un lado de Europa).

R: Muchas gracias. La verdad es que con el apoyo que hemos recibido de esta iniciativa, con los calendarios, una lotería de Navidad que hicimos, una cesta… me han ayudado a poder terminar la temporada, el último periodo sobre todo que ha sido más costoso (en Noruega o Rusia). Gracias a esas ayudas, a los amigos, los familiares y todo el mundo que se está solidarizando conmigo. Espero no tener que seguir haciendo estas iniciativas, porque tampoco se puede estar siempre sangrando a la familia y a los amigos. Yo lo que pido es que las instituciones asuman sus responsabilidades y seguro que será bueno para todos.

P: Y volviendo de nuevo al terreno personal y analizando ya el futuro, ¿con qué aspiraciones de te ves? Eres joven y si algunos abren los ojos y empiezan a ayudar… ¿Dónde puedes llegar?

R: Con buena ayuda, podríamos estar en la lucha de las mejores de Copa del Mundo. Yo este año he sido el ejemplo, no esperaba ni mucho menos entrar en puntos,  lo veía como algo muy lejano. Pero se va consiguiendo, igual que el tiro lo veía antes muy lejano y ahora ya estoy en las mejores…  Yo creo que con los suficientes apoyos podríamos estar en la lucha de las 20 o 30 primeras. Al final en el Biatlón hace que la que va 30ª, si pilla un buen día de tiro, de material, de esquí y de todo puede estar en las diez primeras. Es un deporte muy muy abierto.

P: Hemos hablado antes de descanso pero casi casi ni hablar. En verano esto sigue y con una disciplina parecida pero curiosa. Si vemos a los deportes de esquí saltando sobre césped, en Biathlón en verano pasamos del esquí a los patines…

R: Sí, son muy buenos porque puedes entrenar durante todo el verano. Sí es verdad que no es exactamente igual que la nieve, luego necesitamos hacer todas esas horas de nieve para traspasar toda esa técnica. El año pasado no tuve la suerte de poder esquiar, fue todo el entrenamiento en seco, y luego sí que es verdad que faltó una adaptación a la nieve.

P: En nombre de ¡Córrete la Banda! Te damos las gracias por estar con nosotros, pero sobre todo, darte mucha suerte. Eres un ejemplo de superación y de lucha, y eso da gusto verlo en el deporte. Vas a mejorar y nos vas a dar muchas alegrías al deporte español. Y de nuevo hacemos el llamamiento, todos a entrar en la web de Victoria Padial y comprar los calendarios para ayudarla. Seguramente cuando la veamos ganar una prueba de la Copa del Mundo –que la veremos- nos veremos responsables,  porque habremos contribuido en su logro.

R: Muchas gracias a vosotros, un abrazo.